Documento Esencial
La Autonomía en la Profesión de Partería
Adoptado por la Alianza Internacional de Parteras (IAM, por sus siglas del inglés) y la HPPR.
La partera practica de manera autónoma cuando tiene:
- Reconocimiento oficial como servidora de salud primaria.
- Cuerpo regulador donde todas sus miembros sean parteras.
- Conocimiento, destrezas y equipo para medidas de urgencias del parto reconocidas por la Organización Mundial de la Salud.
- Relación de colaboración, equidad e individualidad con otros proveedores de servicios de salud.
- El derecho de atender en cualquier ambiente: el hogar, centros de maternidad y hospitales.
- Reembolso por aseguradoras o pago por el gobierno en países con sistemas de salud públicos.
- Regulaciones de práctica como establecidas formalmente en la esfera nacional e internacional de partería.
- La habilidad de establecer y dirigir programas educativos de partería, independientes o relacionados a otra institución de enseñanza, costeados por el gobierno o de manera privada, que enseñe el modelo de cuidados de la partería que es reconocido internacionalmente -un modelo centrado en la mujer basado en una combinación juiciosa de amabilidad, cuidados meticulosos, evidencia científica, experiencia empírica y propiedad cultural. Involucrar al consumidor en la fundación y conservación de los programas educativos de partería es esencial para asegurar su integridad y adherencia al modelo de cuidados de la partería.
Adaptado por la HPPR del escrito ratificado por la Alianza Internacional de Parteras. Robbie Davis-Floyd, PhD, Miembro Principal de Investigaciones Departamento de Antropología, Universidad de Texas.
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Legalidades, vernáculo y nuestro paradigma
Hemos optado por crear un estatus legal de nuestra profesión de partería. Nos ha tocado vivir en esta etapa del proceso histórico en nuestra profesión (con algunos siglos en ley y otros en que no, pero siempre-vivas y únicas) y nosotras aceptamos para definirnos el término coloquial de a-legal.
La herencia y practica de la partería han sido llevadas a cabo de manera responsable para cumplir con las necesidades de nuestra cultura actual. Las parteras han participado en la vida de las madres desde tiempos milenarios; y es una persona que ejerce una profesión especial y muy importante cuando ofrece servicios a una madre que la reconoce como partera, y es partera porque la reconoce su gremio de colegas.
Nacional e internacionalmente nuestra profesión es poseedora de un modelo definido de salud; de una rica y ancestral historia en cada país del mundo y hoy es una práctica evidenciada. Puerto Rico posee excelentes estadísticas conocidas desde la década de los treinta hasta el sol de hoy.
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Colaboración y supervisión
Nuestras relaciones se basan en la transparencia y la colaboración entre proveedores conscientes de la evidencia científica sobre la fisiología y del trabajo de las parteras: es absolutamente voluntaria y no impuesta.
Colaborar es ayudar y concurrir de forma equitativa en nuestro trabajo, en momentos específicos, donde la partera reconoce por su peritaje irregularidades de salud, la madre desea o para el logro de algún fin.
Por otro lado, la supervisión o la inspección superior por otros, implica responsabilidad de quien observa y actúa lo cual inmiscuye a éste en cualquier desenlace. La responsabilidad de los trabajos son de las parteras, madres y familias. Bajo circunstancia alguna hoy día a nivel local e internacional se doblega el poder de la profesión por; razón, acción, deseo o poder de otros.
Las parteras mantenemos y nos arraigamos en total y absoluta fidelidad a los conceptos internacionales de la autonomía incluidos en nuestra constitución. Parabién y preservar la pureza de nuestro oficio, el servicio auténtico a las madres y para proteger a los proveedores colaboradores.
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Posición sobre competencias y resoluciones éticas
La Alianza Latinoamericana de Parteras al igual que la Hermandad de Parteras de Puerto Rico está a favor de la educación en torno a la naturaleza de la mujeres y de sus bebés y de evitar las intervenciones que sean innecesarias hechas por, (1) conveniencia (2) completar los requisitos o reglamentos establecidos por una institución (3) ejecutar según la opinión experta y no bajo las bases de la evidencia.
La HPPR dará su apoyo e información en competencias basadas en la evidencia científica.
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Aceptación de los derechos de las madres y de las parteras
Toda mujer que solicite los servicios de una partera, como a toda partera reconocida por la Hermandad y que rinda sus servicios les reconocemos los derecho de libre elección y derecho laboral internacional. Si esta partera desea cuidar su rol de servidora primaria de servicios maternales por parte de la HPPR debe mantener su idiosincrasia y requisitos establecidos por ésta organización.
Fisiología y salud
El peritaje de las parteras es la fisiología y su arte el mantener el equilibrio de la salud.
Adoptamos, La Iniciativa de Parto Amigable para la Madre de la Coalición para Mejorar los Servicios para la Maternidad (CIMS, por sus siglas del inglés). Entendemos que esta Iniciativa protege de la mejor manera los intereses, el ánimo, la unión, la salud y la fisiología de la madre bebé.
La Curva de Friedman, donde se establece la dilatación en tiempos medidos y establecidos no es aceptada por HPPR y ALAPAR por ser creada en mujeres bajo los efectos de Scopolamine y de oxitócicos. Esta deficiencia a tenido serias implicaciones hoy y en el mundo en los servicios de dirigidos a la madre bebé.
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Acuerdos y toma de decisiones
Forma de trabajar las situaciones de presión administrativa o de supervisores de manera aceptable para prevenir conflictos y para llegar a acuerdos de resolución ética, ante casos donde la mujer sea utilizada como objeto de aprendizaje sin su consentimiento o por desconocimiento.
Las decisiones se tomarán en todo lo posible por medio de acuerdos:
Se escuchará de manera activa y se hablará de forma objetiva. Se considerará a profundidad a cada persona interesada en exponer sus puntos.
Para que un acuerdo funcione ambas partes deben proponer de manera muy específica todas sus inquietudes para iniciar un diálogo constructivo, saber que usualmente cada lado trae parte de un todo.
Se debe acoger las opciones de manera objetiva y utilizar un vocabulario donde todos se sientan que ambos tienen algo valioso que aportar antes y durante su exposición. Hablar para ser entendido no en forma de debate, entonces:
- Se separa a la persona de la situación.
- Se enfoca en el interés y no en posiciones personales.
- Se generan múltiples posibilidades antes de tomar una decisión.
- Se insiste en el mejor resultado; que sea respaldado por una o varias experiencias exitosas, un objetivo estandarizado o la evidencia respaldada por organizaciones de profesionales o de salud reconocidas.
En los diálogos las emociones son más fuertes que las palabras. Por tanto, es importante sentir el físico y mente de uno y crear en el momento un ambiente como el que usted necesite para sentirse relajado y cómodo – esto automáticamente crea un ambiente más ligero. De esta manera también se previenen percepciones irreales, con las que son importantes trabajar luego.
Entender no es sinónimo de estar de acuerdo y esto está bien; además:
- El ataque personal no es en absoluto constructivo tampoco el juicio.
- El silencio no debe ser una respuesta en una organización aunque en ocasiones es razonable y deseable tomar tiempo para dar una respuesta estudiada.
Enfoque primero en los intereses, luego dé su opinión. Ayude a mantener el equilibrio, sicológico, emocional e intelectual del grupo. Alguien debe mantener la serenidad y objetividad y en ocasiones dirigir el grupo a ello.
Tomado de Fisher, R y Ury, W. Getting to Yes. (1991)
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